10 de diciembre de 2014

UN TROCITO DE HORIZONTE


"Al horizonte le falta un trocito de horizonte
a la derecha de donde se pone el sol.
Por ese hueco saltan los peces
y las botellas que esconden mensajes secretos."

Esta es la historia de un sueño. El sueño que todo ser humano ha tenido por descubrir qué hay más allá del horizonte. Porque más allá de nuestra cotidianidad hay mundos inesperados y diferentes que pueden traernos más de una sorpresa.

Ese  ansia por saber y desentrañar los misterios que oculta tras de si nuestro horizonte, puede ampliar el nuestro. Pero en esa búsqueda también hay normas y como en cualquier juego, también hay que cumplirlas. Pero ¿y si jugamos con ellas?


Nuestra inquietud  por conocer lo que hay más allá ha dado lugar al descubrimiento de paraísos perdidos, mundos de ensueño que hoy son ya parte de nosotros y que creíamos formaban parte de una historia fantástica.

La historia de la humanidad tiene ejemplos magníficos de  sueños inalcanzables.  Gracias a la tenacidad de muchos de estos hombres y mujeres que han hecho historia, hemos ampliado nuestro mundo y, con él, nuestro propio horizonte. Por ello  el  imparable empeño por alcanzar aquello que desconocemos ha de ser nuestro objetivo. 


Esta es la  historia de un pirata que cortaba caminos en el agua y lanzaba poemas al viento para alegrar a las gaviotas. También en los momentos vacíos jugaba al escondite. Pero  en sus incontables viajes había siempre algo que se le resistía. ¿Qué hay detrás de donde se pone el sol? ¿Qué misterios oculta ese lugar? ¿Qué secretos esconde detrás el horizonte?

Será en ese viaje y  en ese juego que emprende con él cuando, sin saberlo, iniciará  una hermosa amistad  y conseguirá un regalo inesperado: un trocito de horizonte.


Arturo Abad, autor entre otros de "Taller de Corazones" y "Zimbo", nos ofrece en "Un trocito de horizonte" una hermosa historia sobre la necesidad de alcanzar nuestros sueños por difíciles que sean.

El autor propone que juguemos con las reglas para así conseguir nuestras metas: “Hay muchas reglas y algunas pueden supeditarse a otras, según nuestro criterio.” Y confirma que “no se puede alcanzar el horizonte, cierto, pero tampoco te puedes saltar las reglas del escondite inglés. A la hora de elegir, para un niño es más importante el juego que la realidad”.

Arturo Abad nos ha convencido; jugaremos con las reglas para alcanzar nuestros sueños, seguro que así nosotros también, al igual que  nuestro protagonista, conseguiremos un trocito de horizonte.

Las ilustraciones de Miguel Cerro acompañan a este poético texto. Llenas de color, nos muestra a un solitario bucanero que otea el horizonte plagado de metáforas y tesoros escondidos.

"Un trocito de horizonte" ha sido publicado por  Editorial OQO.

LUIS