26 de febrero de 2013

LOS DESPISTES DEL ABUELO PEDRO.


 Mi abuelo Pedro está un poco despistado: mete el pollo en la lavadora, 
confunde toallas con servilletas, guantes con calcetines, 
¡y hasta se olvida muchas veces de mi nombre! 
Para evitar que el mal vaya a mayores ha venido a vivir a nuestra casa.
 Me alegra que esté con nosotros, aunque ya me he metido en más de un lío por intentar ayudarle. 
Pero haría lo que fuera para que mi abuelo no olvidase las cosas. 
Lo que fuera......

Hoy os volvemos a traer un álbum que trata el delicado y a la vez durísimo tema del alzheimer. Son muchos los niños y niñas que viven de cerca esta enfermedad, encarnada en alguno de sus abuelos, y lejos de entenderla, algunos de estos niños se sienten frustrados porque viven mal el que sus padres se centren en el cuidado de los enfermos, prestándoles menos atención a ellos de forma circunstancial.

Por eso creemos necesarios cuentos como éste, que ayudarán a los más pequeños a superar ese sentimiento confuso, algunas veces de sensación de abandono e incluso enfado, por no entender esta situación que se está produciendo en casa. Y es que con cuentos como "Los despistes del abuelo", de la editorial Cuento de Luz, se intenta transmitir y fomentar entre los más pequeños valores como el cariño por los abuelos, intentándoles hacer entender esta enfermedad, que la entiendan y animarles a compartir con los abuelos momentos agradables, momentos sencillos del día a día, que tienen ahora un gran valor para los enfermos, como por ejemplo pasear, ver fotografías del pasado para no olvidarlo o ayudarlos en sus tareas diarias, que para ellos ahoran son un mundo díficil...


El protagonista de nuestra historia de llama Óscar y tiene 7 años. Bueno, en realidad tiene 7 años, 2 meses y 10 días, pero eso no es lo imposrtante de esta historia. Lo realmente importante es que Óscar tiene un nuevo compañero en casa, el abuelo Pedro. Él está malito y hace cosas muy raras, como si fuera un niño pequeño, como meter el pollo en la lavadora para cocinarlo, planchar el pescado, ponerse los guantes en los pies o intentar abrir un ciprés con la llave del buzón de su casa.


Por eso los papás de Óscar han decidido llevarse a casa al abuelo Pedro, para poder cuidarle y acompañarle mejor. Y es aquí cuando empieza la verdadera historia del niño y sus abuelo, porque Óscar ha decidido ayudar a su abuelo con sus despistes y para ello cree que ha encontrado el mejor remedio: pegar carteles con chinchetas por todas las paredes... ¿qué les parecerá a sus papás esta idea de agujerear toda la casa?, ¿conseguirá Óscar su objetivo?, ¿o tendrá que buscar otra solución para ayudar a su abuelo?...


Sin duda, una entrañable historia escrita por Marta Zafrilla. Una historia sencilla, tierna y llena de toques de humor, que Miguel Ángel Díez ha conseguido ilustrar de forma fantástica, regalándonos un álbum excepcional. En palabras de la propia autora, "con paciencia y gran tino, M. A. Díez ha construido los rostros de Óscar, su abuelo, la mamá y el genial gato Gárgamel. Cierto aire nórdico, caras que enlazan varios planos al mismo tiempo, detalles cuidadosamente confeccionados, colores otoñales intensos y espacios originalmente presentados, ponen cara a un texto que siempre quise ver en papel".
JOSÉ CARLOS.